Muchas veces se me hace complicado fotografiar por mi ciudad. Aunque siempre salgo con la cámara encima, la siento monótona y repetitiva, así que acabo el día sin hacer ninguna foto.
Pues bien, hace poco leí que el fotógrafo Elliott Erwitt dijo: "La fotografía es un arte de observación. Se trata de encontrar algo interesante en un lugar corriente... he descubierto que tiene poco que ver con las cosas que ves y mucho con cómo las ves."
Así que estas últimas semanas me he obligado a mirar mejor. A caminar las mismas calles de siempre como si no las conociera, a buscar la luz reflejada en un puesto de la once o que se filtra dentro de una pizzería, los gestos de las personas por mi barrio, escenas de cuando me hago el café en una terraza…
Algunas son mejores, otras peores. Pero creo que no se trata de acertar siempre, sino de no dejar pasar el día sin mirar de verdad. Esto no es una serie cerrada, es el cuaderno de esa costumbre nueva y seguirá creciendo mientras siga paseando por Gandía con la cámara atada a la mano.